Ni siquiera nos queda Portugal
Tras admitir que no podía cumplir con las cifras de déficit que le imponía Europa, Portugal recibe un soplo de aire fresco desde Bruselas. La troika ha aceptado relajar sus exigencias. Del 4,5 % que tenían marcado para este año a un 5 por ciento. Un pequeño aliento para una economía y unos ciudadanos asfixiados por los continuos recortes.
Visto 0 veces